La Virgen del Carmen
La leyenda popular cuenta que la Virgen del Carmen de Catemaco se les apareció a unos pescadores en una gran piedra a un lado de la playa de Expagoya, frente a la isla de Agaltepec, y que éstos la trasladaron a la iglesia.
Desde entonces, todos los creyentes han considerado esta versión verídica y con el paso de los años se ha ido modificando hasta hacer la leyenda más sobrenatural, para impresionar a los creyentes y turistas.
La popularidad de la Virgen del Carmen de Catemaco, no se reduce sólo a la región.
Los festejos que se celebran aquí en Catemaco durante los días de Semana Santa y en el mes de julio, atraen a miles de peregrinos de distintas regiones de los estados.
Donde hoy se encuentra la Capilla de San José, existía en aquellos lejanos años un jacal, donde se veneraba una imagen de San Andrés, patrón de los pescadores .
Antes de emprender el viaje los pescadores indígenas , asistían a este recinto para implorar al santo una abundante pesca. A su regreso, lo primero que hacían es darle una ofrenda al santo.
En al año de 1791, llega a estos lugares procedente de Oaxaca, Fray Diego de Lozada en compañía de otros padres de la orden de las carmelitas, trayendo consigo la Virgen del Carmen.
Pasan algún tiempo en la entonces villa de San Andrés Tuxtla y de ahí a colectar limosnas a los lugares cerca de la villa de San Andrés Tuxtla, llevando con ellos a la Virgen.
Muere Fray Diego de Lozada dejando como regalo a un grupo de pescadores la imagen, los que la colocan en la misma choza en la que se veneraba al Apóstol San Andrés. Teniendo una, Erupción el volcán San Martín, deciden trasladar a la villa de Catemaco la imagen y la colocan en un templo de varas y zacate que construyen para ello.
Desde entonces, la imagen se queda definitivamente en Catemaco.
